En la penumbra de la soledad
vivían dos almas
dispuestas a amar.
Surcaron los cielos,
el tiempo y el mar
nunca renunciaron
a verse volar.
Por eso la vida
les guardo una estrella
para que se unieran
siempre junto a ella,
para que encontraran
sentido al amor,
para que vivieran
unidos los dos.
Abrigaron con sus besos
la ternura y el corazón,
lo que un día fue un te quiero
hoy se ha vuelto amor sincero.
Así la vida os ha hecho gozar,
pues solo con miraros…
he aprendido a amar.
Y no deis un paso
que os lleve hacia atrás,
unid vuestras almas
con el corazón
y el cielo os traerá
verdadero amor.
Mi mano os lo escribe
mi voz lo hará cantar,
hoy deseo a vuestra vida
valor, sonrisa y hermosa felicidad,
pues por todos es sabido…
desde el cielo hasta la mar
que lo que une vuestro tiempo
nunca jamás se romperá.
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